Vivir plenamente, vivir de verdad

Ciudad, tráfico y grandes eventos no descubiertos. Día a día de sí pero no, que me hace soñar en realidades diferentes desde la parálisis.

Pensar en que la vida cambie ganando la lotería cuando en realidad no juego. Vivir la vida que quiero con plena satisfacción, sintiendo que el tiempo no se va por un desagüe.

Tiempo ansiado en la sociedad más rápida… Queremos llegar antes creyendo que el vacío interno dejará de estar. Perdí el rumbo, o mejor, nunca lo tuve pero de niño no lo buscada.

Institucionalizamos a los niños impidiendo ir moldeando su ser, tomando decisiones sobre sí mismos. Cuantas personas haciendo cosas que no quieren, trabajando sin pasión, en pareja por no cortar o pariendo hijos pensando que salvarán algo que hace rato no existe.

Vivir en la fantasía evita enfrentar la realidad pero cuando el escalón se hace demasiado grande no somos capaces de gestionarlo y sufrimos las consecuencias.

Pensar que el aburrimiento crónico, el maltrato por leve que sea o el desencanto con la vida son estados normales de los adultos no es más que un disfraz con el que seguir distorsionando.

Cuando trazar la línea es fácil, ahora la línea de dejar de sobrevivir para empezar a vivir hay que trazarla clara, ningún momento será mejor, cualquier excusa será suficiente. Como el régimen de supervivencia se desarrolla por
cuestiones internas a nivel profundo, la línea se traza tomando decisiones. Y para no fallar, la primera: empezar terapia.

¿Miedo? ¡Claro! Solo el hecho de plantearlo suele dar miedo porque ponemos a funcionar los mecanismos de defensa para evitar el cambio.

Si sientes que no estás viviendo plenamente tu vida, ¿Para cuándo piensas dejar el ocuparte de ello?

La mayoría de los procesos que marcan nuestra estructura interna, para bien o para mal, se generaron estando en relación, o por la falta de ella. Por este motivo, para sanar las partes dañadas se necesita que sea dentro de una relación sana, íntima e incondicional… la relación que se genera en la psicoterapia.

Pensar en hacerlo sólo es una excusa más consecuencia del miedo al cambio. Tú solo no puedes, pero sólo tú puedes. Esa es la línea… el dinero, el tiempo o el lugar son más excusas para quedarte en el mismo punto.

Si ese es tu caso, siente el miedo, respira y llama. Empieza tu proceso y deja que alguien te acompañe y sostenga.

Primero arranca el motor y ya encontrarás el momento para soltar el freno.

Publicado por

Guillermo Zurita

Médico Psicoterapeuta Humanista Integrativo y Médico de Familia. Disfruto de mi trabajo, amo, confío. Mis pacientes me impactan emocionalmente... y eso duele y me encanta a partes iguales.

9 comentarios sobre “Vivir plenamente, vivir de verdad”

  1. “Tú solo no puedes pero solo tú puedes.” Me encanta Guille!!!!!
    En terapia, sostenida y acompañada, voy dejando de sobrevivir para empezar a vivir. Gracias por formar parte de mi proceso y por tus intensas palabras.
    Un abrazo…de esos.

    1. Para mí está siendo un placer y un lujo formar parte de tu proceso…. Y gracias a tí por tus palabras en cada comentario, me llegan del todo!!! Una ameba individual para tí 😉

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