Tenemos derecho

Ssshhh… No hagas nada… Repite, calla y haz como si nada…. Seguro que así todo se soluciona… Seguro que no hay alternativas… Así es la vida… Así es el Mundo… Nada se puede hacer…

Y ahora sí, repite conmigo… Me nie-go!!!

Sanar las heridas producidas por nuestros padres no es romper la lealtad familiar. Hablar de los secretos no destruirá la familia, probablemente permita crear lazos más estables y duraderos. Sigue leyendo Tenemos derecho