Miedo a tomar decisiones

Que la parálisis no decida tu futuro

Cuando el futuro es amenazante, la agitación de mi época impide el descanso. Sí, es gestión de miedo. Parálisis del ahora con el riesgo de hacerse perpetua.

Buscando me encuentro y derrotado escribo recostado en un sofa-cama de un apartamento barato.

Pantallas luminosas a las que volvemos cuando la realidad nos da la bofetada de lo mucho que nos estamos perdiendo. Demasiada carga para nuestras espaldas.

Ir lejos para encontrarnos, reflejo de la huida sin sentido de la gran ciudad. Reproche asegurado en el caso de habernos quedado. Ni aquí, ni allí.

Es lo que pasa si la búsqueda interna la pretendemos hacer en coche. Demasiada gasolina quemada para nada.

Intento de negociación en el que perderemos seguro ante el sadismo del reloj que no pretende atender a razones. Atasco de camino al trabajo como forma de vida.

Canas, arrugas y resto de signos del paso del tiempo por nuestros cuerpos. Reloj biológico marcando el tic tac que oiremos en el espejo.

Cuantos muertos necesitaremos ver para darnos cuenta. El ahora ya no existe, fue pasado. Mala decisión la de ser muertos antes de morirnos.

Tiempos en los que correr sin cansarnos, reír sin medida, llorar viendo amanecer o gritar mientras salimos a correr bajo la lluvia de verano.

Tiempos sin plásticos en las playas, sin protocolos anticontaminación, sin banda ancha ni geolocalización.

Elijamos el camino lento, carreteras secundarias en las que pararnos a preguntar. Celebremos cada cana, cada arruga al tiempo que contactamos plenamente con quienes somos.

Tomemos decisiones sobre lo que nos afecta. De lo contrario, siempre habrá alguien tomándolas por tí, no tengas ninguna duda.

Continua la frase: “Yo necesito…”, “Hoy yo…” “En MI futuro yo…”

Dejemos de creernos que no se puede, que el mundo es así, que es complicado. Dejemos de lamentarnos por lo que no hicimos y de quejarnos por lo que hacen los demás.

No dejes para hoy la crítica que es para mañana.

Buff, y ¿qué dirán?. Pues al principio dirán todo lo que necesiten para evitar su angustia de ver cómo te sales de Guión. Y después estarán demasiado lejos para escucharles.

Atravesemos el miedo paralizante para descubrir lo siguiente. ¿Y cómo? Sólo dando el primer paso.

Publicado por

Guillermo Zurita

Médico Psicoterapeuta Humanista Integrativo y Médico de Familia. Disfruto de mi trabajo, amo, confío. Mis pacientes me impactan emocionalmente... y eso duele y me encanta a partes iguales.

6 comentarios sobre “Que la parálisis no decida tu futuro”

  1. Celebrar cada arruga es el siguiente paso, el primer paso.
    qué miedo y que ganas a la par, de ser un@ mism@ y correr el riesgo de alejarte de los demás para acercarte desde nuestra dimensión más autentica y responsabilizarnos de lo que ello implica.
    much amor Guillito.

    1. Y descubrir que ya estabas ahí, y añadiría que tras acercarnos a nosotros mismos veremos lo que nos estábamos perdiendo…
      Gracias Mónica por compartir ésta parte de tí!
      Un beso

  2. me siento muy reflejada en tus palabras..la cosa es cuando no sabes ni qué decidir..ya sé que ahí domina el miedo, pero como nubla y ahoga porque realmente no ves nada..me lo hare mirar jaja..me encanta lo que escribes

    1. La verdad es que muchas veces nos hemos dejado de escuchar hace tanto que ya ni nos oímos. Pero saber que está ahí el miedo y que nos viene bien revisárnoslo son pasos imprescindibles para encontrar nuestro camino libremente.
      Un abrazo!

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