Prohibido soñar

Prohibido Soñar, es demasiado peligroso

Él allí, sentado y solo, esperando no sentir la intensidad del vértigo de vivir. Viendo únicamente el final, el mal final posible. Prohibido soñar.

Sin cuadrilla, red o pandilla disponible. Sin apegos ni lazos.

Vida gris cuando el color produce dolor y miedo. Anestesia cuando aprendiste que vivir dolía demasiado. Prohibido soñar.

Él allí, yo aquí, lamentando el gris, la soledad y la apatía. Añorando la diversión, el compartir y la aventura. Día que me alejo, experiencia que pierdo.

Ese olor a mar, brisa en la cara, lluvia de verano en la que la locura se impone y salgo a mojarme, saltar y gritar. Locura para ser de verdad, porque lo otro… lo otro son adaptaciones sumisas al confundir civismo con mesura.

Llenemos nuestras vidas de la locura sana de sentir intensamente. Dejemos de quedarnos con las ganas. ¡Que se queden otros, yo NO!

Dar el paso con el riesgo de recibir un NO por respuesta, fantasía de fragmentación del autoconcepto al recibirlo y que amenaza la espontaneidad convirtiéndonos en individuos con identidad robótica.

¿Y si sale bien? ¿Y si la respuesta es SÍ?

Inspirar, notar el pulso acelerado, escuchar el segundero del reloj de pared y sentir que todo está bien.

De la carrera de Medicina, uno de los aprendizajes más importantes poco tenía que ver con la medicina en sí. Aprendí que nada es imposible y que la realidad es plenamente moldeable. ¡Qué me aspen si miento!

Un No, de lo único que nos habla es de la necesidad de buscar caminos alternativos. Respetar ese no, no quiere decir que debamos anular nuestros objetivos ni que estén rechazando el núcleo de nuestro Ser. Olvidemos la idea de callejón sin salida porque solo nos lo decimos para seguir disfrutando de no tener que responsabilizarnos de nuestra parte.

Juego de sombras que parece lo que no es y es lo que no parece.

Sueños que por miedo a no cumplirlos, aprendimos a no tenerlos. Vida sin sueños, vida rápida, vacía, sin contacto pleno. Rutina y monotonía que a través del miedo se apropian de nuestro Ser dejando de ser nosotros.

Reeduquemos la vista para ver lo que el miedo nos niega. El no se puede no existe, y el no existe tampoco. Empecemos a vernos por dentro aunque lo de fuera entre en conflicto, ya nos encargaremos de ello más adelante.

Publicado por

Guillermo Zurita

Médico Psicoterapeuta Humanista Integrativo y Médico de Familia. Disfruto de mi trabajo, amo, confío. Mis pacientes me impactan emocionalmente... y eso duele y me encanta a partes iguales.

4 comentarios sobre “Prohibido Soñar, es demasiado peligroso”

  1. Sal-pica tu vida de color
    Ponle sal y verás como pica. Asi es el color para todos incluidos los daltónicos emocionales y los ciegos de corazón.
    Re ajusta tu visión, mira hacia dentro y verás el caleidoscopio que cada uno lleva dentro y solamente cada uno puede encontrarle la formal al sentido si se atreve a sumergirse en el fondo.
    Allí en la oscuridad duermen esos sueños.
    Si el color es solo una longitud de onda, alarguémosla hasta lo más profundo y que vayan subiendo por esa cuerda uno a uno esos sueños.
    Splashhhh y las heridas se tiñen de colores y se van formando cicatrices decorando la vida de aventuras y aprendizajes.
    El dolor es blanco y refleja todos los colores y luego negro y los absorbe y splash la vida te sal-pica. y te recuerda que estás vivo.

    Me encanta como escribes Guillo !!!!
    AmARILLO Y VERDE
    Te quiere,
    Luc.

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