cobarde

Si eres un cobarde tienes que leerlo

¿Qué es mejor, ser un cobarde o ser un valiente? Si pudiéramos elegir, creo que la mayoría de la gente elegiríamos lo mismo, ¿no?

Cuantas veces hemos escuchado autorreproches por no haber hecho o dicho. Gente llamándose cobarde a sí misma, confirmando identidad y aumentando la crítica interna que pone en duda su sensación de valía.cobarde

Cádiz, un día cualquiera del año 2005 iba andando por la avenida principal cuando al llegar a la esquina con la calle Canelo, empecé a oír los gritos y lamentos de una chica. Era una pareja discutiendo y el chico estaba impidiendo a la chica irse… Al ser una calle estrecha y solitaria, pensé para mí, si paso le va a dejar en paz, por haber testigos (aunque sólo fuese por vergüenza). Con el corazón a mil fui acercándome poco a poco, hice contacto visual, la situación no mejoraba y llegó un momento en el que ya había pasado de largo… Estuve lamentando no haber hecho nada más durante años. Yo soy un cobarde…

Cobarde: adj. Pusilánime, sin valor ni espíritu para afrontar situaciones peligrosas o arriesgadas.

cobardes

Fiesta sanguinaria como muchas otras existentes en España, San Fermines. Gente en masa buscando el delirio de lo que únicamente se pueden permitir a sí mismos de fiesta. Búsqueda del riesgo a morir para sentirse vivos. Valientes poniéndose en riesgo. Dudoso mérito. Sociedad distorsionada.

Valiente: adj. Dicho de una persona capaz de acometer una empresa arriesgada a pesar del peligro y el posible temor que suscita.

Mujer atacada por “la manada” que se queda congelada mientras sufre una violación en grupo. ¿Quién será nadie para juzgar su reacción al pánico? ¿Quién se atrevería a llamarla cobarde? Y ellos, presunta violación en grupo con los riesgos de acabar en la cárcel por muchos años… ¿Qué mente obtusa vería valentía? Afrontamiento del riesgo con nefastas consecuencias para ella…cobarde

Cercedilla, año 2013, gritos al otro lado del tabique. Pareja joven que discute a golpes. Violencia de género sin saber el final de la historia, telediarios recordando la realidad del riesgo de muerte. Lección aprendida en Cádiz y poder interno suficiente para decir No y sostener la posible reacción. Intervención directa con buen resultado que me permite saber que hice lo que tenía que hacer. Mantenida hasta el siguiente evento crítico.

Madrid, año 2016, niño azotado por un padre que pierde los papeles en medio de un restaurante abarrotado. Normal para retinas acostumbradas al pasado. Muchos miramos pero ninguno hicimos nada. Parálisis por miedo y rabia combinadas. Nadie hicimos nada. Ni yo, ni nadie.

Las reacciones al miedo pueden ser principalmente de 3 tipos.

  1. Lucha: enfrentamiento al agente agresor con el fin de disuadirle o evitar ser la victima del enfrentamiento.
  2. Huida: buscaremos ponernos a salvo con la mayor rapidez posible evitando así el enfrentamiento.
  3. Pasividad: es la menos conocida pero no por ello debemos dejar de tenerla en cuenta. La pasividad puede ser de 4 formas:
    1. Paralización: son las actitudes de mimetismo o congelación que también vemos en animales.
    2. Agitación: cuando realizamos muchas cosas sin productividad estamos gestionando miedo
    3. Agresión pasiva: hacer o hacerse daño “sin querer”. Aquí es donde podríamos colocar muchos de los accidentes que sufrimos
    4. Sobreadaptación: hacer lo que creemos que los demás esperan de nosotros. En la mayoría de los casos, ese querer satisfacer lo que creo que el otro quiere, esconde gestión de miedo propio.

A priori ninguna tiene por qué ser más válida que otra cuando lo que estamos buscando es salir lo menos dañados posible…

Para mí el foco está en el Poder interno. Empoderemos a la gente para que puedan marcar sus límites mientras educamos para respetarlos con el civismo que se nos supone. Porque muchas veces la falta de haber puesto esos límites previos, es lo que nos puede poner en riesgo, pasando a ser mucho más difícil de gestionar.

Cobarde o valiente. Detesto ambos términos. Gestión del miedo a la que se le añade el juicio social de lo bueno o lo malo.

Mayor presión para el que no consigue gestionarlo por afrontamiento. Cobarde.

Mayor esfuerzo para desconectar lo que sientes porque parece que no hay que atenderlo. Mundo interno sobreexigido al que llamamos valiente.cobarde

Dejemos de ver la gestión del miedo como ésta dualidad para empezar a permitirnos reaccionar como nuestra libertad nos deje, perdonándonos lo que hubiésemos querido hacer diferente y no pudimos o supimos.

Publicado por

Guillermo Zurita

Médico Psicoterapeuta Humanista Integrativo y Médico de Familia. Disfruto de mi trabajo, amo, confío. Mis pacientes me impactan emocionalmente... y eso duele y me encanta a partes iguales.

4 comentarios sobre “Si eres un cobarde tienes que leerlo”

  1. Importante reflexión para todos los que nos identificamos como cobardes y valientes a tiempo parcial o completo, las circunstancias lo dictan, lo deciden y nosotros arremetemos reacciónando. El auto perdón nos permite liberarnos y “accionar” como personas con valentía o cobardía según lo que consideremos adultamente plausible.
    ¡Buen post!
    besos

    1. Como digo en el post, los términos en sí no me gustan, pero usados como dices tú va en línea de la misma argumentación…
      Valentía o cobardía pudiendo ser a tiempo parcial. Sin definirnos lo que somos…
      Un Beso!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.